Reconquistar la chispa con tu pareja

El día a día dinamita la convivencia. En este artículo tratamos de reconquistar la chispa en tu pareja para una relación estable.


No hace mucho tiempo, me encontré a un compañero en el almuerzo. Estaba algo apesadumbrado, me senté a comer con él y le pregunté por lo que le sucedía. Me comentó que acababa de romper con su pareja y, lógicamente, esto le afectaba.

Reconquistar la Chispa en la Pareja 01
Yo, que no le conocía mucho, sí sabía que había tenido varias relaciones en poco tiempo y, por eso, me extrañó que cambiase tanto de pareja y que esto le afectara tanto. Yo que soy una persona de relación estable, no entiendo bien cuando alguien cambia de pareja como de ropa interior.

Intentando entablar una conversación que pudiera apoyarle, le pregunté quién había tomado la decisión de esta ruptura, él o su pareja, a lo que me contestó que había sido él. Suponiendo que conseguiría que se abriera al contarme los motivos, que comprendiera que era algo que había hecho de manera correcta, le pregunté por las causas que le habían llevado a esta decisión, lo sorprendente fue su respuesta.

Él estaba buscando una pareja, él quería compartir su vida con una pareja que reuniera las dos características de la pareja ideal que – para él – eran: fiabilidad y “chispa”. Intentando aclararme, le pregunté por qué entendía él como estos conceptos:

Fiabilidad, era la capacidad que tienen las cosas de responder como se espera que lo hagan en cualquier momento que se las necesite, así - para él - un ejemplo de fiabilidad lo tenía en su coche, una máquina que siempre le respondía cuando él quería, que nunca se estropeaba.

La chispa tenía que ver con la ilusión demostrada; así - para él - la chispa se veía reflejada perfectamente en el perro de un amigo suyo. No importaba si salía y estaba más tiempo del normal fuera de casa, no importaba si había tenido un mal día y no llegaba a casa de humor, no importaba cómo vestía ni si se había acicalado, no importaba nada: cuando llegaba a casa, ese perro estaba siempre esperándolo, no le “regañaba” por nada y siempre daba grandes muestras de alegría al verle.

Le comenté que estas eran características sólo atribuibles a lo que él había utilizado para ejemplificar sus ideales de pareja: el coche que hasta el momento le había resultado fiable, estaba destinado a fallar en algún momento si no le prestaba atención; el perro, siempre contento, no tardaría en aprender a distinguir el humor de su amo y a esconderse cuando este no hubiera tenido un buen día y sistemáticamente lo reprendiera.

A este comentario vino uno suyo en el que me explicó que estas características solía encontrarlas en sus parejas cuando comenzaba la relación, al inicio de la relación, en el cortejo, él experimentaba una sensación de expectativa, de ilusión, de bien estar, que convicción en que nada podía interponerse que era lo que le llenaba de vida. Él experimentaba todas estas emociones que le embriagaban y percibía que eran las mismas que tenía su pareja. Todo era perfecto.

Con el tiempo, la relación se enfriaba, esta aceleración continua de corazón de ralentizaba, comenzaban a entrar factores externos que había que atender, ya la relación no era el objeto único de la existencia, se había apagado la chispa y... era momento de romper, la relación había pasado de ser embriagadora y ahora era como una resaca.

Yo traté de explicarle que era muy poco viable estar en este estado de excitación continua mucho tiempo, probablemente ni tan siquiera fuera algo saludable, pues el corazón se resentiría (físicamente). Le pregunté si realmente estaba (o creía estar) enamorando de las que habían sido sus parejas o si de lo que estaba enamorado era de la sensación que buscaba. La pareja es algo que supera a estas percepciones, la pareja es el todo por el que vivir, si mi relación estuviera en algún peligro yo no dudaría en hacer todo lo que estuviera en mi mano y más por reconquistar a mi pareja.

Se indigno y no continuo la conversación.


Probablemente yo no había tenido mucho tacto al tratar el tema, probablemente me había metido en asuntos que no eran de mi interés y, probablemente, no debería haber hecho los comentarios que hice si realmente quería apoyar a mi compañero, pero reconozco que me pareció muy indignante, hacia las personas que habían sido sus parejas, el que buscara en ellas el que fueran coches o perros, que no entendiera que no estaban en el mundo para su satisfacción sino que eran personas individuales y la relación de pareja es (a mi entender) un compromiso mútuo.

Las personas son personas y cada una tiene su propia identidad, problemas, etc. Por el hecho de ser tu pareja no deja de ser una persona independiente y a la que se debe respetar.

Intentar que la chispa, la ilusión del principio de la relación se mantenga durante toda esta es algo imposible; todos prestamos a algunas cosas más atención de que a otras y las prioridades cambian con el tiempo; todos podemos estar un día sin comer cuando es necesario pero hacerlo de continuo no es saludable, etc.


Convencido estaba yo de la postura que había mantenido ante este compañero hasta que, al poco tiempo, la realidad de la vida volvió a darme una lección.

No es cuestión de describir aquí el conjunto de circunstancias que hizo que entendiera que me había acomodado, que había dejado de lado demasiado tiempo el cuidado de mi pareja y, como consecuencia de ello, estaba cercano a perderla, debía


Reconquistar a una mujer



Directamente, no importa el tiempo que hayas convivido, el tiempo y los proyectos que hayáis compartido, si descuidas a tu pareja te arriesgas a perder lo más importante de tu vida.

Una lección con la que deberíamos nacer todos aprendidos pero que tendemos a olvidar.

Cuando se inicia una relación, normalmente existe una pasión (en ocasiones incluso enfermiza), tu pareja eclipsa toda la restante realidad, sólo vivimos por y para el otro, el sueño, la comida, incluso el respirar dependen de esta relación.

Cuando la relación se hace más estable, tendemos a acomodarnos, a considierar que es algo que ya tenemos conseguido, los problemas externos, la familia, los problemas económicos, los hijos, etc. nos afectan y le prestamos más atención. Unas veces por no preocupar a nuestra pareja y otras porque nos hemos introducido tanto en esta mecánica que nos olvidamos de lo realmente importante, la cuestión es que dejamos de prestar atención a nuestra pareja y sus necesidades.

La chispa inicial de la relación se apaga, ahora más que una pareja somos un dúo, un conjunto de dos que camina juntos pero no comparte.

Hemos defendido al principio que la pasión irracional del inicio de la relación es habitualmente insostenible durante mucho tiempo, pero es un error deducir de ello que no debe mantenerse y alimentar esta chispa.

Las personas necesitamos de “ilusión”, esta ilusión (o chispa) es importantísima en la pareja, es una pieza esencial de la pareja para tener la fuerza para luchar contra todo aquello que dificulta la pareja.

La chispa debe ser alimentada cada día, no existe nada que justifique el no hacerlo, el no luchar por mantener aquello que es la base de nuestra existencia.

Como decía al principio, es algo que “se me olvidó”, pensar que era imposible mantener la ilusión inicial hizo que considerara que no hacía falta luchar cada día por encontrar un nuevo motivo para afianzar la pareja. Un error que casi acaba con mi pareja.

Tuve que plantearme como reconquistar a tu pareja, tuve que plantearme como reconquistar una mujer; sí, mi mujer, pero algo que tenía, era el centro de mi existencia, y podía perder, algo que nunca debió ocurrir.

Parece que debiera ser la cosa más sencilla del mundo,

  • Unas flores en un momento dado.

  • Una cena especial.

  • Un que llegue a casa y pueda sentarse en el sofá porque esté todo arreglado.

  • Un momento solo para ella en la bañera.

  • Una conversación en la que escuche (no que oiga) sus problemas y me implique en ellos.

  • Un compartir mis sentimientos y mis preocupaciones.

  • ...


pero la falta de práctica es difícil de superar.






Como Reconquistar A Tu Pareja y Salvar tu Matrimonio, Actualizado en: 10:24
Escrito por: Administrador