Reconquistar a tu pareja va a requerir de mucha implicación por tu parte. El primer paso: cortar la comunicación. Veamos por qué.
Recorremos Internet y son muchas las personas que opinan sobre las distintas técnicas, cosas, qué debemos hacer o qué no debemos hacer a la hora de reconquistar a nuestra pareja. Una de las cosas que más suele sorprender es que el primer paso que debemos tomar es cortar cualquier relación con ella. Una postura drástica que nadie explica y que merece de nuestra atención.
En esta bitácora estamos compartiendo todo aquello que aprendimos con nuestra experiencia privada, estamos contando nuestras experiencias y aprendizajes para que tú no cometas los mismos errores que nosotros cometimos.
Cuando una pareja se distancia, en especial cuando sabes que gran parte de la culpa la tienes tú; la pareja debe tener un distanciamiento que permita reflexionar y un acontecimiento que rompa la dinámica en la que se ha metido.
Estamos hablando de la ley de acción-reacción que tratamos en otro artículo. Como ya comentamos en este artículo, al igual que ocurre en la física de cuerpos, a toda acción le corresponde una reacción con la misma fuerza y en sentido contrario. Según esta ley cuantos más pasos demos nosotros para acercarnos, más pasos dará nuestra pareja para separarse y mantener la distancia.
Es el momento de romper la dinámica y pasar a la acción “sorprendiendo” a nuestra pareja. Es el momento de realizar alguna acción que trastorne la dinámica y suscite un cambio, un replanteamiento en nuestra pareja.
Buscamos algo que aúne:
Bonitas palabras, pero si supiéramos como hacer esto sencillamente ya lo habríamos hecho y no estaríamos leyendo esto.
Y ¿qué nos dirías si todo lo anterior lo pudieras conseguir con sólo romper con tu pareja?.
Puedes pensar que esta no es una buena idea, que al distanciarte lo único que consigues es seguirle el juego (parece que tu pareja es lo que pretenda), que al separarte pierdes las pocas opciones que tienes, ..., pero estas equivocado hemos comenzado un juego psicológico que va a darnos lo que buscamos.
Importante: Para que esta postura drástica tenga efecto no debe ser comunicada, no debe realizarse poco a poco de manera que pueda intuirse, es una acción que debe tomarse de manera repentina, en realidad: Si quieres recuperar a tu pareja no vuelvas a comunicarte con ella desde ya (no dentro de un rato, no mañana, YA).
Como decíamos hace un momento, cortar con tu pareja es una actitud difícil que se toma por un motivo: queremos provocar un cambio en la dinámica de nuestra relación y conseguir un cambio en nuestra pareja.
Sabemos que lo que te acabamos de contar es difícil de llevar a la práctica, que es una decisión drástica, un cambio repentino e inesperado que te ha sorprendido a ti. La idea es precisamente esto, sorprender, cambiar las tornas. Piensa que la misma sorpresa que está provocando en ti es la que producirá en tu pareja.
Ahora ya sabes porqué muchos de los entrenamientos que existen sugieren que el primer paso que se debe dar para reconquistar a tu pareja es cortar toda relación, pero también somos conscientes que hay muchas causas, situaciones en que esto no puede llevarse a la práctica tan sencillo, existen niños, negocios en común, viviendas compartidas, amistades comunes, etc.
Recorremos Internet y son muchas las personas que opinan sobre las distintas técnicas, cosas, qué debemos hacer o qué no debemos hacer a la hora de reconquistar a nuestra pareja. Una de las cosas que más suele sorprender es que el primer paso que debemos tomar es cortar cualquier relación con ella. Una postura drástica que nadie explica y que merece de nuestra atención.

Cuando una pareja se distancia, en especial cuando sabes que gran parte de la culpa la tienes tú; la pareja debe tener un distanciamiento que permita reflexionar y un acontecimiento que rompa la dinámica en la que se ha metido.
Estamos hablando de la ley de acción-reacción que tratamos en otro artículo. Como ya comentamos en este artículo, al igual que ocurre en la física de cuerpos, a toda acción le corresponde una reacción con la misma fuerza y en sentido contrario. Según esta ley cuantos más pasos demos nosotros para acercarnos, más pasos dará nuestra pareja para separarse y mantener la distancia.
Es el momento de romper la dinámica y pasar a la acción “sorprendiendo” a nuestra pareja. Es el momento de realizar alguna acción que trastorne la dinámica y suscite un cambio, un replanteamiento en nuestra pareja.
Buscamos algo que aúne:
- El que nuestra pareja se replantee su decisión de romper la relación.
- El que nuestra pareja vuelva a mostrar interés por nosotros.
- El volver a ser atractivo para nuestra pareja.
- El aumentar nuestra valoración personal.
- El invertir el equilibrio de poder y pasar a tener nosotros el control.
Bonitas palabras, pero si supiéramos como hacer esto sencillamente ya lo habríamos hecho y no estaríamos leyendo esto.
Y ¿qué nos dirías si todo lo anterior lo pudieras conseguir con sólo romper con tu pareja?.
Puedes pensar que esta no es una buena idea, que al distanciarte lo único que consigues es seguirle el juego (parece que tu pareja es lo que pretenda), que al separarte pierdes las pocas opciones que tienes, ..., pero estas equivocado hemos comenzado un juego psicológico que va a darnos lo que buscamos.
Importante: Para que esta postura drástica tenga efecto no debe ser comunicada, no debe realizarse poco a poco de manera que pueda intuirse, es una acción que debe tomarse de manera repentina, en realidad: Si quieres recuperar a tu pareja no vuelvas a comunicarte con ella desde ya (no dentro de un rato, no mañana, YA).
¿Cómo cortar va a hacerte reconquistar a tu pareja?
Como decíamos hace un momento, cortar con tu pareja es una actitud difícil que se toma por un motivo: queremos provocar un cambio en la dinámica de nuestra relación y conseguir un cambio en nuestra pareja.
- El distanciamiento repentino va a permitir a su pareja el que te eche de menos. Con nuestra actitud actual no le estamos permitiendo que reflexione sobre cómo era la relación y qué se está perdiendo al romperla. Nuestras llamadas, nuestros encuentros, nuestros mensajes, todo contribuye a que no exista un distanciamiento real, por tanto no nos pueden extrañar. No se valora lo que se tiene hasta que se pierde.
- Hay atractivo en el misterio. Si hemos sido de esas personas que insistían en tener contacto con nuestra pareja, cuando este contacto se acaba, cuando cesan las llamadas, los mensajes, los encuentros,..., cuando lo hacen de manera repentina y sin explicación, se genera un misterio: nuestra pareja pasa a tener interés por qué habrá pasado, qué habrá cambiado, cómo nos afecta, etc.
- Durante bastante tiempo has sido el “perro faldero” (no pretendemos ofender a nadie), has estado ahí tratando de reconquistar a tu pareja de forma insistente y, de repente, te conviertes a los ojos de tu pareja en una persona independiente, una persona interesante en la que apoyarse.
- Has demostrado que eres capaz de tomar tus propias decisiones a pesar del sufrimiento que te proporcionan si consideras que es lo correcto, has demostrado que puedes hacer lo que de debe hacer cuando se debe hacer. Te has demostrado que puedes y, por tanto, has aumentado tu estima personal.
- Fue tu pareja quien decidió que la relación no debía seguir, fue tu pareja quien exigió la distancia que tanto te ha hecho sufrir. Al cortar toda relación la tortilla se invierte, ahora eres tu quien decide cuando se rompe este silencio, eres tu quien decide cuanto te vas a separar. Ahora tu tienes la sartén por el mango y él (o ella) lo único que pude hacer es acercarse a ti si quiere romper esa distancia.
Sabemos que lo que te acabamos de contar es difícil de llevar a la práctica, que es una decisión drástica, un cambio repentino e inesperado que te ha sorprendido a ti. La idea es precisamente esto, sorprender, cambiar las tornas. Piensa que la misma sorpresa que está provocando en ti es la que producirá en tu pareja.
Ahora ya sabes porqué muchos de los entrenamientos que existen sugieren que el primer paso que se debe dar para reconquistar a tu pareja es cortar toda relación, pero también somos conscientes que hay muchas causas, situaciones en que esto no puede llevarse a la práctica tan sencillo, existen niños, negocios en común, viviendas compartidas, amistades comunes, etc.